LXIV LEGISLATURA

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Intervención en tribuna de la diputada Dolores Padierna Luna, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, para hablar sobre la efeméride con motivo del 05 de febrero, Aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

5 febrero, 2020 - Prensa

DIPUTADA DOLORES PADIERNA LUNA (DPL). Decir Constitución de 1917, es decir lucha contra la dictadura y por la democracia. Decir Constitución de 1917, es decir justicia social, reparto agrario, trabajo digno y soberanía nacional.

Conviene recordarlo, este 5 de febrero, aniversario 103 de la promulgación de una Carta Magna democrática, republicana, federal, municipalista, nacionalista, agrarista y obrerista. Conviene recordarlo porque son al menos dos los sentidos de una efeméride: recordar y conmemorar. Recordar querría decir si atendiéramos a los orígenes, volver a pasar por el corazón. Conmemorar, hacer memoria colectivamente.

La mejor forma para ambos actos es ir a la historia. Si están incluidas las efemérides, es para que regresemos al principio de las cosas, a su origen, a sus valores. Es imprescindible saber de dónde venimos para fijar la mira del porvenir, el momento de México lo requiere.

La Constitución de 1917 fue el resultado de una revolución social y política que dio origen a un amplio pacto alrededor de un proyecto de nación, el cual surgió incorporando las inercias progresistas y federales de la Constitución de 1857, pero con un carácter social mucho más avanzado que convirtió al documento en la primera Constitución social del siglo XX.

Su primera lección es esa, del pasado se hereda lo positivo, se corrigen las perversiones y se avanza en beneficio de todas y todos. Han pasado ya sobre la Carta Magna 103 años y cientos de reformas con modificaciones a su texto original. De estas, unas fueron de carácter progresista y otras definitivamente desvirtuaron el potente carácter social del esfuerzo de los Constituyentes del 17.

La cuarta transformación ha comenzado, el Legislativo tenemos la tarea de revertir las reformas que claudicaron en materia de soberanía o derechos sociales o laborales, y de aquellas marcadas con un sello privatizador.

Nuestra Constitución no es ya la del 17, aunque algunos de sus aspectos positivos permanezcan. La Constitución ha sido un espacio de disputa y en múltiples artículos, lamentablemente, testimonio de la derrota de los ideales de los Constituyentes originales y por ello testimonio de la derrota del pueblo de México.

Quizá ahora más que nunca son ciertas y claras las palabras de Mújica y sus compañeros del partido constitucionalista: “Sí, la democracia es un Estado donde los hombres libres y los pobres, siendo la mayoría, están investidos de poder”.

Entre otras cosas, las reformas de la cuarta transformación de la vida pública de México y, en particular, la reforma al artículo 4o. que el presidente ha planteado y que aspira a constitucionalizar el bienestar para las y los mexicanos. Bienestar, esa es la palabra del nuevo proceso de transformación.

Conmemoramos la Constitución de 1917 en su aniversario 103 y veamos hacia su revitalización. Recordémosla y reconozcámosla sin que eso quiera decir volver al texto del 17, sin más.

Retomemos, sí, su espíritu fundacional de justicia social, incorporando los avances, los retos de este siglo y repudiando las contrarreformas que ha sufrido, las herencias que no son nunca para permanecer como quedaron, sino para mejorar la vida de las generaciones venideras, conservando y mejorando lo valioso.

Vivimos ahora la construcción de un nuevo Constituyente de la vida pública de México. Un nuevo Constituyente que recupera el espíritu de 1917, que procura la justicia social, el desarrollo agrario, el trabajo digno y la soberanía nacional, de acuerdo a las necesidades presentes.

Un nuevo Constituyente, que dispone lo mejor del pasado y del presente para hacer realidad la democracia. Un nuevo Constituyente, que requiere dar pie a la efectividad de la obligación de las autoridades de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. Esa, y aprobando las reformas sociales de gran calado, como la que se formula en el artículo 4o., es la mejor manera de honrar a los precursores, realizadores y consumadores de las gestas que representó la Constitución de 1917.

Que la Constitución sea un espejo de la patria precisa que demostremos que podemos inaugurar un nuevo andar, construir una realidad distinta que abra paso a la dignidad, a la igualdad, la libertad y el desarrollo es posible. Y es el camino que andamos en la cuarta transformación. Muchas gracias.

 

 

LINK PARA DESCARGAR VIDEO:
https://youtu.be/WUrsCHhHddc

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Tus Diputados Morena
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14 h

#MorenaInforma Nuestro coordinador @mario_delgado1 informó que mañana se someterá a votación la integración de la Sección Instructora, la cual realizará la revisión y posible proceso de desafuero del diputado Cipriano Charrez

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