LXVI LEGISLATURA

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Futuro es una palabra que suele escucharse a diario. Pero pocas veces nos detenemos a pensar en que el futuro tiene nombre, rostro y necesidades específicas… Se llama juventudes.

De ahí que la estrategia nacional Jóvenes Transformando México, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, no sea solo un programa, sino una definición política sobre a quiénes se coloca en el centro del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.

Durante el periodo neoliberal, hablar de juventudes fue, en el mejor de los casos, hablar de promesas; en el peor, de problemas. Se les vio como cifra, como estadística de riesgo, como generación “perdida” entre la precariedad laboral y la violencia. Esta estrategia parte de la premisa de que las y los jóvenes no son un asunto para contener, son una fuerza social para potenciar.

El eje educativo es claro: la construcción de 100 planteles del nuevo Bachillerato Nacional “Margarita Maza” amplía la infraestructura y los derechos de este grupo etario. Se prevén más de 100 mil nuevos lugares en año y medio, que se suman a los ya creados y a los proyectados para 2026.

A la par, la expansión de la Universidad Rosario Castellanos, de las Universidades para el Bienestar, del Tecnológico Nacional de México y del Instituto Politécnico Nacional permitirá generar 30 mil nuevos espacios en educación superior.

Pero hay una comprensión más amplia de lo que significa garantizar derechos. Cinco grandes eventos nacionales de activación física en 2026 —uno de ellos, el 8 de marzo, enfocado en mujeres—, encuentros de beisbol, boxeo, minibasquet y una Carrera por la Paz hablan de algo más profundo, que es recuperar el espacio público como lugar de convivencia.

La construcción de 100 centros comunitarios México Imparable y el Circuito Nacional de Festivales por la Paz en las 32 entidades, con una meta de alcance de 7 millones de jóvenes, apuntan en la misma dirección. Deporte, cultura y atención emocional son herramientas de prevención de violencias y de reconstrucción del tejido social.

Esta estrategia consolida la visión de que el Estado no puede ser un espectador de la desigualdad de origen. Ampliar lugares en la escuela, abrir espacios culturales y deportivos, ofrecer alternativas reales frente a la exclusión es intervenir en el punto donde se juega buena parte del destino del país.

Es una estrategia ambiciosa pero también urgente. Si algo ha demostrado la historia reciente es que cuando se abandona a las juventudes otros factores ocupan ese vacío: la pobreza, la marginación, la migración forzada o la violencia.

Jóvenes Transformando México apuesta por confiar en su energía, en su creatividad y en su infinita capacidad de organización. Porque no se trata de romantizar a las juventudes, sino de asumir que sin ellas no hay transformación posible.

ricardomonreala@yahoo.com.mx

X: @RicardoMonrealA

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