LXIV LEGISLATURA

Contacto  Aviso de privacidad

Cumplimos

Intervención en tribuna del diputado Javier Ariel Hidalgo Ponce, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, para fijar la postura de su grupo parlamentario en el dictamen por el que se reforman diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de movilidad y seguridad vial.

14 octubre, 2020 - Prensa

DIPUTADO JAVIER ARIEL HIDALGO PONCE (JAHP). Con el permiso del pueblo de México. Compañeras y compañeros diputados, hoy es un día en el que estamos haciendo historia, porque vamos a aprobar el derecho a la movilidad en nuestra Constitución. Le agradezco a todas las fuerzas políticas de nuestro país el acompañamiento a esta iniciativa que un servidor y el diputado Ernesto Palacios presentamos en junio del año pasado.

Iniciamos esta reforma, la transformación de las ciudades en México, para que pasen de la dimensión de los autos a la dimensión de las personas, pues durante las últimas seis décadas, aceptémoslo, las ciudades se han desarrollado en torno al concepto del automóvil, como el elemento básico para el crecimiento de las mismas.

Gracias a la visión que tenemos del auto como medio primordial de movilidad, las ciudades empezaron a crecer hacia los suburbios, las orillas, las periferias de una manera desbordada y sin control. Los urbanistas del siglo XX concibieron este crecimiento como la expansión de las ciudades funcionales, y en ese entonces las nombraron como modernas, pues definieron los espacios de actividad exclusiva vinculados con carreteras y ejes viales para interconectarlos entre sí. Por un lado, teníamos el distrito empresarial y productivo, por el otro el sector de vivienda, después el comercial, el escolar y, por último, el del esparcimiento. Sus arterias eran las autopistas, y los autos el medio de traslado.

En teoría, la publicidad automotriz nos prometió que tendríamos una máquina por persona, convirtiendo a las ciudades en ecosistemas con dimensión a esa escala. La propaganda logró convertir este gran invento, sin duda, en un objetivo de consumo aspiracional y de deseo, era lo más preciado de todo.

Nos impusieron y aceptamos seguir el modelo americano, el objetivo de vida por excelencia que nos hacia trabajar para ello: tener una familia, una casa y, por supuesto, un automóvil. Bajo este concepto, todos teníamos el Jetta en nuestra cabeza, pues así nos lo dictó el mercado.

La industria financió por décadas los programas de televisión, radio y prensa para que todas las personas soñáramos con tenerlo. Así fueron diseñadas las ciudades para darle prioridad al tránsito vehicular sin importar nada más. Toda la ingeniería vial, toda la obra pública, todo el presupuesto, absolutamente todo, estaba enfocado a los autos: se ampliaron las calles para darles paso, se redujeron las banquetas para darles más espacio y, por si fuera poco, a las banquetas miniatura se les colocaron postes para eliminar el camino de los autos.

En este contexto e irónicamente, los arquitectos replicaron las vibrantes calles comerciales y peatonales de los centros urbanos tradicionales, en ahora nuevas y llamativas plazas comerciales, eso sí, rodeadas de planchas de estacionamiento y acceso exclusivo para el auto, mientras que las avenidas vivas se convertían en muros ciegos de traslado, con distancias remotas e inhóspitas.

Por último, el espacio más íntimo que podemos tener, el hogar, también se vio afectado. Al día de hoy, en lugar de privilegiar lo más importante como en una fachada es la sala, la estancia o el portal con balcones para asomarse y conectarse con el mundo exterior, nos preocupamos por tener múltiples garajes, poniendo por delante de nuestra casa a los propios automóviles.

Y así, así todas las ciudades se pensaron para los autos. Al final, un gran invento que es el auto genera una serie de externalidades negativas que afectan a nuestra comunidad, así son la inseguridad vial, la contaminación, la obesidad, el estrés y, por supuesto, la parálisis causada por el exceso de vehículos, porque los automóviles ocupan mucho lugar y mueven pocas personas.

Por todo ello, no son casuales las transformaciones que van surgiendo en las ciudades del mundo. En los últimos 15 años ciudades como Nueva York, París, Bogotá, Copenhague, Moscú y en México, Guadalajara, Puebla y la propia de la Ciudad de México, por citar algunas, replantearon el modelo de ciudad buscando alternativas de vialidad, pero, hoy México se coloca a la vanguardia del mundo al considerar un derecho humano como es el de la movilidad, pues implica que el Estado tiene las obligaciones irrenunciables para garantizar el derecho a la ciudad, el espacio público a la vivienda y al esparcimiento sano.

Se trata de una construcción novedosa que busca contemplar a la movilidad en su dimensión física, legal, social y cultural, para denotar que moverse mediante un espacio urbano implica reconocerse como ciudadano o como ciudadana, y en consecuencia acceder a todos los espacios literales y simbólicos en los que ocurre una vida de calidad.

Se trata, pues, de una transformación de pensamiento, el disfrute o la cancelación del derecho a la movilidad implica una apropiación del espacio común como entramado de instituciones, prácticas, rituales y símbolos que permiten que las personas ahí presentes se observen mutuamente como libres e iguales, y que construyan un sentido de autorrespeto con bases sociales.

Este derecho tendrá un efecto transformados, viable, solo con una visión de transformación en la vida pública de México, como la que está viviendo esta cuarta transformación. A partir de lograr una movilidad democrática, equitativa, igualitaria, segura y de calidad, permeando en el grueso de las urbes, en materia de seguridad el concepto de derecho aporta mucho al estigmatizar a los espacios urbanos legales, en lugar de estigmatizar a otros usuarios de la vía. Significa imaginar espacios posibles de leer que le indiquen a cada usuario de la vía el cómo actuar sin culpar a nadie en particular.

En materia de desigualdad, la visión de un uso monotemático de movilidad logrará hacer una exigencia equitativa en presupuesto y espacio público, modificando el entorno de las ciudades. En materia de sustentabilidad detendremos el crecimiento expansionista de la ciudad para dar paso a una densificación y compactación de las actividades.

Por último, la accesibilidad y la inclusión de todas las personas, sin discriminación, hará que las personas sean la prioridad sobre los autos. En sí misma, esta reforma es fundamental, pues la movilidad define el espacio público de las ciudades. Con ello, las ciudades se volverán vibrantes y de calidad, en beneficio de todas personas. Dignificaremos a nuestras ciudades, dignificamos a nuestros hogares.

Diputadas y diputados, con esta reforma iniciamos un modelo a escala humana, como personas la escala más importante de todas. Muchísimas gracias y así será. Gracias.

 

 

LINK PARA DESCARGAR VIDEO:
https://youtu.be/xneNe4_NM-Y

x

TWEETS por @DiputadosMorena

Tus Diputados Morena
@DiputadosMorena
14 h

#MorenaInforma Nuestro coordinador @mario_delgado1 informó que mañana se someterá a votación la integración de la Sección Instructora, la cual realizará la revisión y posible proceso de desafuero del diputado Cipriano Charrez

Tus Diputados Morena
@DiputadosMorena
14 h

#MorenaInforma Nuestro coordinador @mario_delgado1 informó que mañana se someterá a votación la integración de la Sección Instructora, la cual realizará la revisión y posible proceso de desafuero del diputado Cipriano Charrez